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A la zona del macizo se puede realizar una gran variedad de excursiones, incluso de sólo un día, o de 2 o más. Esto se debe a la gran cantidad de lugares atractivos para visitar y a la ubicación de los mismos.
Lo normal es que se comience el ascenso desde la zona de Villa Amelita.
En esta zona se encuentra el refugio Villa Amelita del Club Andino Villa
Carlos Paz. La travesía asciende visitando llamativas formaciones rocosas
como el Pollito, la cueva de Salamanca, la fisura del Tío y los subterráneos
(un arroyo que se desliza entre las galerías y cuevas de un techo de inmensas
rocas). Podemos continuar hacia la zona de los refugios subiendo por la cuesta de Giménez o hacia cerro de la Cruz, continuando a la vera del arroyo de la Esquina, entre las paredes verticales que lo rodean, hasta llegar a la pirca. Desde la pirca podemos dirigirnos a la izquierda para subir al imponente cerro de la cruz (2240) o dirigirnos hacia la derecha, lo que nos llevara a la zona de los refugios. El cerro de La Cruz resulta atractivo por su imponencia y su acceso rocoso bien empinado. Desde él se obtiene una majestuosa vista, en la cual se pueden apreciar el valle de Punilla, Villa Carlos Paz y Córdoba, el dique San Roque, los cerros Uritorco y Pan de Azucar, la planta de concentrado de Uranio. Retomando desde la pirca podemos descender al arroyo que nos llevara al Valle de los Lisos, o podemos dirigirnos a la derecha hacia la zona de los refugios de los Clubes andinos, donde es común encontrar a los amantes de la escalada en roca, para los cual, el macizo de los Gigantes es un imán irresistible. Desde el refugio Aurelio Castelli del Club Andino Córdoba (2250 m) se asciende al cerro Mogote (o Gigante) de 2374 metros, el cual es la cota máxima de la región. También se puede continuar a la vera del arroyo para llegar a la zona de reforestación de tabaquillos y al refugio de montaña Rafael Juárez, del Club Andino Carlos Paz. Luego de este, es interesante continuar por este vallecito, entre escarpadas paredes, para llegar a un punto donde este arroyo se hace subterráneo. Estos son los itinerarios que por su ubicacion son los más visitados. Pero se puede continuar desde ellos para acceder a muchos lugares, para nada menos vistosos. Desde la zona del Valle de los Lisos, donde se puede acampar, en la zona del "refugio", que es una cueva que ha sido refuncionalizada como tal, se puede recorrer la Quebrada del Toro, con sus altas paredes verticales y saltos de aguas, y su abundante vegetación. También se puede acceder al arroyo subterráneo y a su cascada. Desde la zona del mogote podemos recorrer los Cajones, una falla que corta la Pampa de Achala con sus paredes y la Cancha del Cajón, que brinda hermosas postales de estos rincones de Córdoba. Se puede continuar para salir del macizo por la via alternativa del camino a la escuela del padre Liqueño. Desde la zona de Villa Amelita también parten travesías interesantes. Por ejemplo se puede seguir el arroyo de la Esquina hasta su desembocadura en el río Yuspe, que desciende hacia el valle de Punilla, moldeando el paisaje a su paso, con paredes escarpadas y magníficas quebradas. |